martes, 10 de junio de 2008

Mujeres y mujeras

Confieso que no puedo más. O sea, que me rindo. El 'gililenguaje' ha triunfado sobre una de las principales y básicas reglas de la lengua: la economía. Me ha resultado enternecedor ver a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, hablar de "los miembros y las miembras" de no sé qué comisión. Nada se puede hacer ante esto. El fenómeno es ya imparable e irreversible.
De más está que te hartes de explicar que en castellano el género no marcado (o sea, el neutro) es el masculino. Que puedes decir "los niños de un colegio" para referirte, obviamente, a los niños y a las niñas. Que cuando dices "los abogados de España" estás hablando también de las abogadas. Que puedes, en fin, no hablar como un capullo. Ni una capulla.

Por cierto, que aplicando la absurda teoría de los defensores del 'gililenguaje' habría que decir 'mujera' y no 'mujer'. Es lo que nos queda por ver. Pero todo se andará...

10 comentarios:

Luz de Gas dijo...

Cuando alguien me quiera replicar ya se lo que largarle.

Gracias

Monca Encendido dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Una anécdota que me contaron de Chaves. En una cena en el Consulado de EEUU, tuvo que decir unas palabritas. Para empezar, largó; Señor Cónsul y... tatatachán, y Sra. Cónsula....
Un abrazo.

Rafael B. dijo...

Me creo lo del Chaves que las ha tenido más gloriosas si cabe en directo.
Hay cierta fundación andaluza pagada con dinero público dedicada a expurgar el lenguaje de todo resabio machista (de lo que dicha fundación y sus fundadoras entienden por machismo, claro) que aboga por usar el término "marida" frente a marido e igualmente por renegar del latín del que proviene esa idea de que el neutro coincida con la forma masculina habitualmente y otras degradaciones sexistas del lenguaje.
Como dicen que decía Bertol Bretch: "la madre de los idiotas está siempre embarazada".
Salud...

Luz de Gas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luz de Gas dijo...

Contra la seducción

No te dejes seducir
que no existe el retorno,
si nos vamos a morir
no escuches ese soborno
el vientito que suspira:
después, después, to mentira.

No te dejes engañar
con que la vida no es nada,
y gózala a reventar
chúpatela a bocanadas
que no quedará ni el ruido
el día que la hayas perdido.

No te dejes sofocar
por el olor a podrido
que el tiempo suele enterrar
los cadáveres perdidos
quien se acuesta del revés
sabiendo que no hay después.

No te dejes engañar
Con que el futuro es eterno,
que el buey por tanto esperar
se quedó eunuco y sin cuernos
Nuestro reino es esta vida,
Escúchame bien: tu vida.

Bertolt Brecht

Zapateiro dijo...

Jajajajajaja, se creen más progres por hablar así y realmente son unos catetos.

NO te rindas Andrés, al final imperará la cordura, espero.

Aasuero dijo...

Esperemos que impere la cordura. Me ha encantado lo de giliplenguaje....

Mastropiero dijo...

Totalmente cierto lo que dices. Es parecido a cuando un andaluz intenta hablar "castellano", y la caga de buena manera: ¡Una servesa zin!

Chaito!

Andrés dijo...

La verdad es que tenéis todos razón. ¡Unanimidad, al fin!

Hoy sigo creyendo que no tenemos nada que hacer, porque la ministra Aído no dijo 'miembra' por error, sino plenamente consciente de lo que hacía, porque aboga por su inclusión en el diccionario.

Es tremendo, menos mal que los académicos de la lengua le han cantado las cuarenta. Uno de ellos hace una reflexión muy acertada al decir que es una ignorancia supina creer que en castellano lo que termine en -o es masculino y lo que tyermine en -a es femenino. Es decir, confundir sexo con género, ni más ni menos.

Ahí están, por ejemplo, las palabras 'futbolista', 'regatista','guitarrista', 'pianista' y tantas otras.

Anónimo dijo...

Soy mujer pero a mi esta chica no me acaba de cuajar, creo que se le ha dado un cargito, por ser mujer y ser joven y con "mucho ruido y pocas nueces". Lo que comentó el otro día sobre el teléfono para hombres maltratadores y luego rectifico, no sé, es que no me da buen palpito. La veo mu'redicha, eah!