Tres linces menos en un fin de semana. Uno de ellos, Caribú, apareció literalmente muerto de hambre en Bonares. Hace casi dos años, en noviembre de 2008, había sido traído desde Sierra Morena y soltado en Doñana. La supervivencia de esta especie en estado salvaje se está demostrando imposible. Quiere decirse que la «fábrica de linces» (Juan Romero dixit) funciona a la perfección gracias al plan de cría en cautividad, pero a la vista está que de nada sirve crear linces como quien le da a la máquina de los churros. Es inútil y todo parece mover a la melancolía, y allá que se ha ido Astrid Vargas con sus bártulos a otra parte, cabizbaja y silenciosa. A los linces se les suelta en libertad y parecen morir de pena, de inanición, de la ínclita enfermedad renal o de las tres cosas a la vez. Cuando algún ejemplar se salva de alguno de estos tres males, aparece un coche y lo atropella dentro del triángulo de las Bermudas que forman Almonte, Hinojos y Villamanrique. Tres linces muertos en un fin de semana. Dirán ustedes que fallece casi el mismo número de personas de viernes a domingo en las carreteras onubenses, a pesar de lo cual la cosa se queda en un breve de periódico, o en 30 segundos de radio. Las muertes de los linces provocan reacciones innúmeras. Habrá que recordar que el lince hace tiempo que se convirtió en un símbolo casi de nuestra propia supervivencia, en una suerte de espejo en el que mirarnos desde el subconsciente. El caso es que Doñana ha perdido en lo que va de año el 10 por ciento de su población de linces. Los ecologistas amenazan con acudir a Europa, y la Junta amenaza –digamos– con que el plan de movilidad se pondrá en marcha en breve. Estupendo. Pero no creo que el problema resida en las carreteras, sino en la falta del hábitat adecuado. Sin conejos, todo se torna en naufragio. A los tres tristes linces de este fin de semana les seguirán muchos más. No teman, la máquina seguirá creando. Podemos seguir así ad infinitum o podemos replantearnos todo y empezar de nuevo. Aunque sólo sea por esquivar la melancolía del fracaso.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 21 de septiembre de 2010.
martes, 21 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Piratas
A la Cuenca han regresado los aires difíciles y guerrilleros de los mineros abandonados a la suerte de unos talleres de empleo y unas promesas que nunca acaban de llegar. Cuando dejaron de sacarse las tripas de la tierra herida y violentada, a muchos que se quedaron en la calle les prometieron el oro y el moro de la diversificación, un concepto tan vacío de significado como ‘desarrollo sostenible’ o ‘I+D+i’. Meros eslóganes políticos y mitineros, tal que los niños y las niñas. Hoy la diversificación lleva el nombre de Nerva Croissant o de Tubespa, en Minas de Riotinto. Esta última empresa, propiedad al cien por cien de Cajasol, está al borde del colapso. Como tantas. Sus trabajadores viven en la angustia permanente de la falta de los sueldos y del futuro negro como un buitre que espera acechante. Como tantos en la provincia: del sector naval a los medios de comunicación. Dijo el domingo el secretario general de CCOO en Huelva, José Delgado, que en la provincia ha habido mucho empresario pirata. Tan cierto como que los sigue habiendo. El pirateo –digamos– ha triunfado y ahí anda la Cuenca Minera esquilmada de botines, saqueados sus tesoros y sus gentes abandonadas en la isla desierta de la indiferencia. La aventura diversificadora lleva la bandera de las tibias y la calavera. Sólo se ha diversificado el paro y el miedo al fin de mes. Aquellos mineros recolocables a los que se les prometió la tranquilidad en 2003 –fíjense si ha llovido en esta tierra desde entonces– vuelven a la guerra tras acusar a la Junta de «reírse» de ellos. La Faja Pirítica hace tiempo que se convirtió en la Faja Pirata, para desgracia de los que en ella tienen que ganarse el pan y el sustento. Los trabajadores de Tubespa cerraron, mismamente ayer, una oficina de Cajasol en Minas de Riotinto. Dijo hace poco Mario Jiménez que él –personalmente– no tenía ni idea de qué pasaría con esta empresa propiedad de la caja. Y que él –personalmente– no era el dueño de la entidad financiera. Para no ser el dueño siempre ha mandado mucho. La carne nunca es de nadie cuando comienza a pudrirse.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 14 de septiembre de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 14 de septiembre de 2010.
martes, 7 de septiembre de 2010
Dioses onubenses
Dice el científico Stephen Hawking que Dios no existe, o al menos eso han dicho otros que ha dicho el señor de la silla de ruedas y la mente portentosa en un libro que todavía no ha salido a la venta, The grand design. Habrá que matizar: El prestigioso físico y cosmólogo ha afirmado que no es necesario Dios para explicar el origen del universo. La polémica ha sido y sigue siendo inmensa, porque ha despertado el viejo debate siempre latente entre ciencia y religión, lo cual viene de perlas para las ventas del libro de Hawking. Pero esa es otra historia. Las posturas enfrentadas de los científicos creyentes y los no creyentes invaden las televisiones, las radios y los periódicos. Abundan las posturas maximalistas y los dedos índices acusadores. Quiero decir que he escuchado a muy pocos –casi a ninguno– confesar con humildad: «No sé si Dios existe». En cierta ocasión le pregunté tal cosa –que si creía en Dios– a nuestro astrofísico Juan Pérez Mercader, onubense de Alcalá de Guadaira. No me dijo ni que sí ni que no, sino todo lo contrario. Es decir, que se abstenía de responder para no influenciar con su respuesta a los demás. Es una opción más en un tema tan peliagudo como éste. Pero no creo que a Pérez Mercader le cueste demasiado creer en Dios en una provincia tan llena de dioses como la nuestra. Los hay de la política, de las luchas sindicales, del ecologismo, de la industria, de las infraestructuras pendientes y del empresariado. ¡Ay, los empresarios! ¡Cuánto prócer suelto! Ser un dios en esta provincia no es una cuestión difícil, ni genera sesudos debates, ni polémicas estupendas. Quiere decirse que la deidad es un don que algunos adquieren a base de trabajarse –y mucho– el noble arte de la impunidad y la total falta de escrúpulos. Muy jodido lo tendría Stephen Hawking en Huelva. Aquí la existencia divina es evidente, clara como el agua. Hay dioses casi en cada esquina, seres endiosados a los que, un buen día, les caerá encima todo el peso de la evidencia. Al menos, de la evidencia de sus abundantes miserias.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 8 de septiembre de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 8 de septiembre de 2010.
martes, 31 de agosto de 2010
Masais
Los almonteños han encontrado hermanos de vida y sufrimientos a miles de kilómetros de distancia. El vínculo escondido que los unía a los masais, allá por las inmensas planicies de Ngorongoro, se hizo carne el sábado con el inicio oficial del proceso para la confraternización y la colaboración entre ambas comunidades. Naini Oleshweel, representante de varios poblados masai, entró en el Ayuntamiento vestida como suele para abrazar a Francisco Bella, un alcalde empeñado en eso tan absurdo como la normal convivencia entre la población y el entorno en el que viven y padecen, sin que los hombres destruyan la naturaleza ni ésta agobie hasta la asfixia el desarrollo de sus gentes. Porque ocurre que masais y almonteños tienen más puntos en común de lo que pudiera parecer. El aprovechamiento de las tierras, la ganadería, la agricultura y, de un tiempo a esta parte, el turismo son los vasos comunicantes entre dos pueblos que han vivido marcados por la exuberancia de lo que les rodea. Así que se van a poner a trabajar juntos para que la cosa funcione (mejor), poder sacar conclusiones y actuar en consecuencia. La pretendida deshumanización de los espacios naturales protegidos resulta tan absurda como contraproducente. Quiere decirse que en Doñana –y en el Ngorongoro– vive gente que tiene que levantarse por las mañanas y ganarse la vida de la mejor forma que puede y sabe. La clave está en congeniar desarrollo y conservación. Ahí es nada. Tan fácil de decir como difícil de hacer, por lo que cada cual lanza ideas con el miedo a que le corten la cabeza. El alcalde de Almonte casi se ha quedado sin ella este verano tras proponer que un autobús uniera su pueblo con Sanlúcar por la playa de Doñana. Como si hubiera puesto él solito la primera piedra de la Huelva-Cádiz. Esa playa, fíjense ustedes, acaba de ser expropiada por el Gobierno para una mayor protección. Uno se pregunta: ¿Aún no lo estaba? Eso parece, que no lo estaba. Pero el caso es que la Estación Biológica y la Junta han puesto el grito en el cielo por las formas en que se ha hecho. Doñana sigue siendo, en muchos aspectos, el parque que nos separa. Y nos une con los masais.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 31 de agosto de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 31 de agosto de 2010.
martes, 24 de agosto de 2010
Negación
Algunos columbran las elecciones y empiezan a decir genialidades. Mucho es lo que nos queda por aguantar hasta mayo de 2011, que es cuando se celebrarán las municipales. Se recordará que el PSOE de Huelva suspendió de militancia a 132 de los 135 afiliados con los que contaba en Lepe, hoy bastión del presidente provincial del PP, Manuel Andrés González, y antes histórica plaza socialista. El asunto es que el PSOE se ha quedado con tres militantes leperos, después de que la mano férrea de Mario Jiménez mostrara el camino por el que se va a la calle a la inmensa mayoría de las personas que formaban su partido en el municipio tras un supuesto apoyo en una red social a una presunta autoproclamada candidata a espaldas del aparato. Esta suerte de tsunami disciplinario ha quedado reducido a mero «asunto interno que está informándose» por obra y gracia de la secretaria de Política Institucional del PSOE onubense, Cinta Castillo, quien no ha tenido problema alguno en afirmar que en Lepe no hay crisis y que, en cualquier caso, es una cuestión de carácter interno. ¡Y tanto que es un asunto interno! ¡Como si calificar algo de ‘interno’ hiciera desaparecer o minimizar el problema! Parece obvio que no se ha ido la luz en la calle, sino en la sede lepera del PSOE, en la que algunos han entrado blandiendo la maza del que manda precisamente ahora que vuelven las primarias. Ya se sabe que las crisis están para negarlas. Cinta Castillo no se lo pensó dos veces: «Son asuntos de carácter orgánico y de carácter interno, que yo no calificaría de crisis, sino de cuestiones que están ahora mismo informándose y que forman parte de los derechos y deberes de los militantes de un partido». Sobre todo de los derechos de los expedientados, entre ellos el secretario general del PSOE local, David Taboas, quien calificó el asunto de «dantesco» e «impropio de las siglas que defendemos». ¿Crisis? De aquí a mayo de 2011 las genialidades brotarán como las setas en otoño. La realidad queda reducida a un mero obstáculo que conviene esquivar.
Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 24 de agosto de 2010.
Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 24 de agosto de 2010.
martes, 29 de junio de 2010
Lo caro
La Diputación acaba de descubrir lo que toda España y medio mundo ya sabían: que el arquitecto Santiago Calatrava es caro. Esa es la excusa que para desechar el presunto proyecto ha ofrecido al respetable la presidenta de la institución, Petronila Guerrero, que fue el otro día a Madrid a salvarnos de la ineptitud del alcalde de Huelva y traerse en el zurrón el inicio –mismamente en julio– de las obras de la línea del AVE y la convocatoria por parte de Adif de un concurso de ideas en 2011 para el edificio de la estación. Hay que andarse con ojo con esto de lo caro y lo barato, porque todo es tan relativo como resbaladizo. Que yo recuerde, la propia presidenta no puso impedimento alguno a que se presentara en la sede de la Diputación el megaproyecto de Calatrava, en un acto que nos costó a los onubenses 30.000 euros. ¿Caro? Qué demonios. La ocasión lo merecía, sobre todo si se había conseguido –como se consiguió– que el alcalde de Huelva no saliera en la foto, a pesar de que la estación se va a hacer en la capital y no en Aljaraque o en San Juan del Puerto, en cuyo caso sus alcaldes habrían estado en el acto de marras repartiendo abrazos a diestra y siniestra. El caso es que aquella maqueta con su torre marismeña de más de 300 metros se ha convertido oficialmente en lo que mucha geste ya decía que era desde el inicio: puro humo. ¿Calatrava caro? Que se sepa, este señor no es un jovenzuelo que está empezando en el apasionante mundo de la arquitectura, sino un afamado profesional de prestigio planetario. Este detalle era a buen seguro conocido por las instituciones que se empeñaron en vendernos la burra unos mesecillos antes –casualmente– de las elecciones generales de 2008. Por aquel entonces, claro, no se miraba lo caro y lo barato. Como tampoco se hace hoy donde no conviene. El nuevo edificio del Hotel París –que no digo yo que no fuera de vital importancia para los onubenses– le cuesta a la Diputación 76.628 euros al mes en alquiler. 919.536 euros al año. ¿Caro? ¿Barato? ¿A cuánto está el kilo de promesa electoral?
Publicado el 29 de junio de 2010.
Publicado el 29 de junio de 2010.
martes, 22 de junio de 2010
Publicidad
El alcalde de Cartaya, que está continuamente a la que salta, ha decidido declarar la guerra a los prostíbulos que vienen a perturbar la paz de su tranquilo «pueblo andaluz», según él mismo lo autodefine, con molestos anuncios en los que pueden verse dos ojos y unas copas de champán y en los que se leen frases del tipo «tu merecido premio» y «sabes que te lo mereces». Juan Antonio Millán, que no tiene ahora que bajarse el sueldo porque nunca ha cobrado por ser el alcalde (según el mismo asegura), no está dispuesto a que se «deteriore la imagen y el buen gusto» de la localidad. El caso es que anda media provincia inundada de estos carteles publicitarios que invitan al género masculino –supongo– a pegarse un «bien merecido» homenaje en algunos de los clubes de alterne de nuestros contornos. Dice Millán que esta campaña publicitaria está provocando un «deterioro en la calidad de vida de los ciudadanos de Cartaya» (?), por lo que ha abierto un expediente informativo a los clubs anunciantes exigiéndoles que retiren de manera inmediata los carteles o que paguen de su bolsillo el dinero que le costaría al Ayuntamiento quitarlos de en medio, no vaya a ser que a un niño le dé por romper la alcancía del cerdito para gastarse sus ahorrillos de tan sucia manera. En fin, que no creo que yo que el tantas veces definido como el oficio más viejo del mundo necesite de mucha publicidad para su subsistencia o que unos anuncios más o menos acertados deterioren la calidad de vida de un pueblo. El problema reside en que algunos ven lo malvado de una publicidad sólo donde quieren. Quiere decirse que en esta provincia estamos demasiado acostumbrados a los anuncios obscenos sin que nadie se atreva a abrir expediente informativo alguno: reluciente desdoble de la N-435, megaestación del AVE con prestigioso arquitecto al fondo, 2 por 1 en puentes a Punta Umbría con tranvía de regalo, deslumbrante aeropuerto que traerá el fin de nuestros males... Y en ese plan. Convendría que Millán, un buen día, alzara la voz contra esa publicidad engañosa. Aunque sea una putada para su partido.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 22 de junio de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 22 de junio de 2010.
martes, 15 de junio de 2010
Colón
Nos hemos enterado por Izquierda Unida de que el Monumento a la Fe Descubridora carece de la protección oficial que una obra de estas características merecería. Es curioso. No existe en Huelva un personaje tan manoseado como Colón, quien se sitúa muy a la altura de Picasso en Málaga. Los políticos y otros amantes de los lugares comunes han logrado reducir al Almirante –de tanto nombrarlo, venga o no al caso– y su relación con esta provincia a la simple categoría de tópico, muy a la altura de las gambas, el jamón o la supuesta esencia marinera de esta ciudad, que yo no veo por ningún lado. Pura carne de mal pregonero. La realidad, que es tozuda, nos da una imagen perfecta de lo que sucede bajo esa apariencia de desmedido amor por todo lo que tenga que ver con el Descubrimiento. Y la realidad es jodida: la Junta comenzó a tramitar la declaración del monumento como Bien de Interés Cultural (BIC), pero el asunto se fue al traste cuando la central térmica del mismo nombre (¿por qué se le llama Cristóbal Colón a una fábrica del Polo y Juan Ramón Jiménez a un hospital?) anunció su aventura conquistadora. Quiere decirse que el monumento no se pudo proteger no fuera a ser que se impidiera con ello –tener tan próximo un BIC– que Endesa acometiera su ‘reforma’. Sic transit etcétera. La realidad, además, volvió a demostrar ayer en el Senado lo poco que nos importamos los onubenses. PSOE y PP fueron incapaces de ponerse de acuerdo para solicitar a la Unesco la declaración de La Rábida y los Lugares Colombinos como Patrimonio de la Humanidad. Un estúpido asunto de celos políticos –la Diputación quiere apuntarse el tanto por encima de la asociación que ha promovido la iniciativa– ha dado al traste con el importante paso del apoyo de la Cámara Alta. ¿Extraña a alguien que el Monumento a Colón no esté protegido? Convendría que nos preguntásemos quién nos protege a nosotros de tanta gente con mando en plaza incapaz de mirar más allá de su ombligo, por mucho que no se les caiga nunca el nombre de Colón de la boca. ¡Faltaría más!
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 15 de junio de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 15 de junio de 2010.
martes, 8 de junio de 2010
Funcionarios
Los funcionarios –que vienen a ser los que funcionan y hacen funcionar la cosa estatal– paran hoy contra el furor de recortes que le ha entrado al Gobierno tan deprisa y corriendo que parece que acabara de descubrir el abismo nuestro de cada día. En Huelva, casi 33.000 personas están llamadas por los sindicatos a mostrar públicamente su malestar por las medidas de Zapatero. La huelga general, por ahora, tendrá que esperar. ¿Cuánto habrían tardado los sindicatos en convocarla con un Gobierno de otro color? Probablemente, media hora, pero ese es un asunto que daría para todo un tratado acerca del papel real de los representantes de los trabajadores. El caso es que los funcionarios van a comenzar por ser los que sufran el bocado de la crisis y de la falta de previsión. Contra el tópico del trabajador público que gasta sus horas tras una ventanilla o en el café de media mañana, convendría recordar aquí a policías, profesores, maestros, médicos, enfermeros y otras gentes de mal vivir para advertir hasta qué punto el Gobierno ha sido injusto. Ante el clamor general, a los políticos les ha entrado también un extraño furor por bajarse los sueldos un poquito, un hecho que no obedece más que a que los vientos soplan difíciles. Se ha dicho mucho en estos meses interminables que los chinos usan la misma palabra para referirse a los conceptos ‘crisis’ y ‘oportunidad’. Quiere decirse que, como la fiesta ya ha acabado, sería necesario sacar lecciones. Al ministro José Blanco se le encendió el domingo la bombilla. «¿Tienen sentido las Diputaciones?», se preguntó. Para los partidos políticos, muchísimo. Igual que los sueldos fuera de órbita, la propaganda institucional y el derroche sin freno. Ahí están, mismamente, los dos Plan E seguidos o los recientes ocho millones de euros gastados por la Junta para remodelar la sede de la Delegación de Salud de la Gran Vía. Que no digo yo que no hiciera falta cambiar las aceras de todos los pueblos y ciudades de España a la vez o que nuestra delegada no se mereciera –¡por fin!– un despacho de 80 metros cuadrados. Pero jode que las medidas anticrisis sean sólo el sufrimiento de unos pocos.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 8 de junio de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 8 de junio de 2010.
martes, 1 de junio de 2010
Coradino Vega
Convendría que apuntásemos un nombre, el de Coradino Vega, un escritor nacido en Minas de Riotinto (1976) que acaba de debutar en la novela con un escrupuloso y reflexivo acercamiento literario a lo que somos. No otra cosa ha de ser la literatura sino un camino hacia el conocimiento. El hijo del futbolista (Caballo de Troya) hace camino con la humildad de la iniciación y con la rotundidad del que lleva ya una senda andada a sus espaldas, aunque haya sido sin publicar. Dice el también novelista onubense José María Vaz de Soto que la literatura es memoria pasada por la turmix de la imaginación. Coradino Vega ha tirado de lo que tiene más a mano –él mismo– para construir una historia deslumbrante de miedos, frustraciones y esperanzas apenas entrevistas. El pueblo minero, el pasado colonial, el joven que se asoma por primera vez al abismo de la vida en el decisivo verano de COU, los abuelos complacientes con la ya lejana presencia inglesa, el muchacho rebelde y contestatario, la iniciación sexual, la toma de conciencia de la propia diferencia... Y la comprensión. Para vivir con el cúmulo de frustraciones que van tejiendo nuestra vida no queda más remedio que comprender y comprenderse. El soberbio ejercicio literario de Coradino Vega, muy bien recibido por la crítica nacional, nos descubre un talento que estaba oculto en la tramoya de las grandes editoriales –ha sido corrector y lector en varias de ellas– y que hoy aflora gracias a una novela de arquitectura precisa, de excelente prosa y de tema rotundo y emocionante. No hay concesiones en El hijo del futbolista. Quiere decirse que las milongas generacionales no son más que eso: zarandajas. El miedo las recorre a todas para confeccionar un fresco que no es ni más ni menos que un acercamiento a la suma complejidad de la vida desde las propias experiencias de un escritor que ha sabido, al fin, encontrarle el pulso a su brillantísima vena literaria. Apunten el nombre, ya digo. Coradino Vega sólo ha comenzado a asomar la cabeza.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 1 de junio de 2010.
Publicado en El Mundo Huelva Noticias el 1 de junio de 2010.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)