martes, 7 de abril de 2009

La bronca social

El Ayuntamiento de Huelva celebró ayer un pleno extraordinario, a petición de la oposición, en el que se debatió sobre la eterna lucha de las competencias en materia social, es decir, de inserción de los excluidos, de recuperación de las bolsas de población más marginadas y de ayuda a los que peor lo pasan. El asunto se fue por los derroteros que suele: la bronca política. Es decir, que no se debatió cómo las administraciones deben trabajar conjuntamente para solucionar estos gravísimos problemas, sino qué administración debe hacerlo. La diferencia es abismal. O sea, que quién paga. La Junta, del PSOE, y el Ayuntamiento, del PP, llevan años dándose guantazos a cuenta de la inclusión social. Ayer se repartieron otros cuantos la concejal Pilar Miranda y la portavoz socialista, Elena Tobar. No por el celo en arreglar los problemas de los onubenses más desfavorecidos, sino por el celo en demostrar que el que tiene que hacerlo es el otro. El gran Julio Camba, una de las mentes más lúcidas del periodismo español del siglo XX, narró el caso de un señor ejemplo para la sociedad venido muy a menos que acabó muerto en la indigencia más absoluta. Cuando sucedió el óbito, los gobernantes de la época se echaron las manos a la cabeza y empezaron a pelearse por ver quién pagaba el entierro. A Camba se lo pusieron a huevo: «¿Por qué no se pelearon nunca por ponerle un plato de comida en la mesa?». Al margen de quién lleve la razón, el Consistorio y la Administración autonómica deben acabar de una vez por todas con el espectáculo que están dando. Por una razón muy sencilla: los ciudadanos no entienden de competencias. Nos ahorrarían de asistir a episodios esperpénticos, como la utilización que hizo el PSOE de los violentos incidentes de la barriada de La Orden, en los que, al parecer, se agredió a la Policía porque los ciudadanos que participaron en los altercados se sentían «marginados por el alcalde». La marginación no es un asunto social, sino político. Y la política, a la vista está, es un mal que todo lo contamina.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 7 de abril de 2009.

martes, 31 de marzo de 2009

Cogidos por el lazo

La Semana Santa de Huelva no se sumará al asunto éste de los lazos blancos en contra de la reforma que prepara el Gobierno de la Ley del Aborto. Ha sido, sin duda, una postura inteligente. No parece que el lugar más adecuado para este tipo de reivindicaciones sea una procesión. Si lo fuera –como se ha decidido en otras provincias–, habría que llenar los pasos de lazos. Es decir, que no se verían los lujos que se gastan algunas cofradías de tanto símbolo de protesta que habría que colocar en ellos. Porque si se trata de defender la vida, como asegura la Iglesia, supongo que un cortejo entero de una cofradía se quedaría pequeño para colocar lazos de todos los colores posibles: África, Irak, Afganistán, China, Gaza, pena de muerte en numerosos países, hambrunas y tantas injusticias a las que ya estamos tan tristemente acostumbrados que ni siquiera hacen falta efectistas campañas publicitarias para denunciarlas. En Huelva ha prevalecido la opinión del presidente del Consejo de Hermandades, Modesto Fernández Jurado. Y sin rechistar. ¡Cuidado con Modesto!: «Yo entiendo el debate, lo que no entiendo es la crítica», dijo el otro día en una televisión como el que no quiere la cosa. ¡Que no entiende la crítica! Hay que tener una altísima consideración de uno mismo para afirmar algo así. Es curioso el poder que ejerce en algunos la Semana Santa. Los representantes en Huelva del partido que propugna la reforma antes referida, es decir, el PSOE, acudieron en pleno al pregón oficial del pasado domingo. Y acudirán, como hacían sus inmediatos antecesores, a la procesión oficial del Santo Entierro. No entiendo qué pinta una Corporación municipal en un cortejo cofrade. Y mucho menos entiendo que se propugne el laicismo en las instituciones y se fomente, dentro de un mismo partido, exactamente lo contrario. Es como si estuvieran cogidos por un lazo del que no pueden zafarse.

Publicado por El Mundo-Huelva Noticias el 31 de marzo de 2009.

martes, 24 de marzo de 2009

Silencio, se gasta

Lo que más asombra –al menos, a mí me asombra– de todo este asunto de la nueva sede que la Diputación se ha hecho en la plaza de las Monjas no es ni su necesidad ni su conveniencia, sino el absurdo misterio en el que sus responsables han decidido envolver un proyecto que no estaría ahora metido en los fangos de la política si se hubiera explicado con mayor claridad. Es decir, la simpleza más absoluta: hemos hecho esto, ha costado tanto y era necesario por lo otro y lo de más allá. Quiere decirse que los onubenses todavía no sabemos cuánto dinero se han gastado en esta céntrica ampliación de la casa provincial y uno no acaba de entender muy bien por qué. En una ciudad y en una provincia en la que se convocan ruedas de prensa para informar sobre los asuntos más peregrinos (convenios, farolas, revistas, carteles y demás), el silencio de la Diputación resulta ciertamente ensordecedor para un proyecto de tal envergadura. Es decir: ¿Por qué callar? ¿Por qué los ciudadanos han de enterarse a través de la oposición del coste parcial de la nueva sede, más de 570.000 euros en concepto de alquiler? Es decir: ¿Qué hay que esconder en una operación que los socialistas juran y perjuran que es justa, limpia y necesaria? No valoro –ya digo– ni su necesidad ni su conveniencia, sino el absurdo oscurantismo en el que algunos han decidido enrocarse para mayor gloria de las luces y los taquígrafos que tanto usan nuestros representantes políticos. El nuevo edificio de la Diputación –algo así como un Museo Reina Sofía, según el PSOE– es hoy un ejemplo paradigmático de la confusión que algunos se gastan en esto de administrar la cosa pública. La transparencia y la información no son dones graciables que el gobernante de turno da a sus gobernados. Son, por el contrario, obligaciones que se contraen con los ciudadanos cuando se gestiona lo público, aunque a muchos todavía les cueste entender la responsabilidad del cargo que ostentan y se hayan instalado en el más absurdo de los silencios.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 24 de marzo de 2009.

martes, 17 de marzo de 2009

El lince abortista

La Iglesia ha metido al lince en el jaleo inmenso del aborto. Es decir: el Estado protege a esta especie amenazada, pero no a un indefenso feto. Así, con este despliegue de demagogia, presentó ayer sus ideas la Conferencia Episcopal en un cartel con dos cachorros, uno de hombre y otro de lince. Sobre el segundo, se aprecia impreso el sello-salvoconducto de Protegido, que no viene a socorrer al rollizo bebé humano, que se presenta, de esta forma, indefenso. Pocos dudan de que el aborto debe estar regulado, a no ser que se quiera volver a la clandestinidad que tan magistralmente retratara Luis Martín-Santos en las chabolas de Tiempo de silencio con largas agujas y otras artes ocultas. Lo que ignoro es cómo. Es decir, dudo, lo cual me lleva a rechazar de plano cualquier posición maximalista. No creo que un grupo de células pueda ser llamado ser humano, pero tampoco sé exactamente cuándo empieza la vida. Opiniones científicas las hay para gusto del consumidor. Así que como no lo sé, dudo. Lo cual no quiere decir –queda dicho– que no deba regularse el aborto. La duda es un sentimiento que sólo me afecta a mí. Pero en este asunto todo el mundo se ha apresurado a coger una bandera. De buenos y malos, por supuesto. De ideologías enfrentadas. Y en esta guerra resulta que el lince es abortista. O sea, de izquierdas. O sea, el viejo asunto del dinero desperdiciado en Doñana para la estúpida tarea de salvar a un gato. Ayer fue un día extraño para el lince. Mientras la Iglesia lo usaba de barata munición contra el Gobierno, se hacía público que investigadoras andaluzas y alemanas del programa de cría en cautividad del lince ibérico habían diseñado con éxito un test de embarazo para detectar linces en estado de gestación. ¡Un test de embarazos para linces! El colmo de los colmos. O sea, el pianista con una hija que se llama Tecla. ¡Qué hará la Iglesia cuando se entere!

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 17 de marzo de 2009.

martes, 10 de marzo de 2009

Mierda

Ha denunciado el PSOE de Lepe que el Ayuntamiento de la localidad no tiene ni para papel higiénico, de tan enorme que es su deuda. La pregunta consiguiente, que es la que está buscando el indignado concejal socialista, es obvia, pero la evitaré por aquello del buen gusto. Es lo que tiene la crisis, que a uno no le llega ni para asearse en lo más íntimo. Así que si tiene usted que hacer algún trámite en el Consistorio lepero, vaya preparado para evitar sorpresas de ultimísima hora. Estos meses oscuros están haciendo aflorar la mierda oculta de los ayuntamientos, que son en lo público los que de verdad van a pagar la cosa terrible de la recesión que nos maltrata. Los Ayuntamientos llevan años clamando por que se revise su sistema de financiación, que los tiene asfixiados. Como no lo hacen, en muchos se dedican a pedir comisiones a constructores y en otros a no reponer el papel higiénico que se va gastando, con lo cual es el ciudadano el que siempre acaba perdiendo. De tan mal que lo pasan, se ha acuñado una frase que viene a resumir muy acertadamente la situación: «Un Ayuntamiento sin deudas no es un Ayuntamiento». Este asunto capital se hace aún mayor cuando, como es el caso, vienen muy mal dadas a nivel mundial, por lo que se acaba resintiendo hasta el papel higiénico de los cuartos de baño del Ayuntamiento de Lepe, que ya es resentir. En la calle todo el mundo habla de la crisis como si su familia estuviera sufriendo un enorme cataclismo. Luego se convocan manifestaciones (en Huelva capital ha habido tres en los últimos días: CCOO, CSIF y pymes) y no va absolutamente nadie, lo cual quiere decir que la crisis es algo que todavía no va demasiado con nosotros, aunque cueste trabajo creerlo a estas alturas de la película de terror llamada 2009. Quiere decirse que la crisis nos ha dejado sin papel higiénico en el Ayuntamiento de Lepe, pero todavía no nos ha echado a la calle a clamar contra los bolsillos vacíos y el oscuro futuro. La mierda –aún– no nos llega al cuello.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 10 de marzo de 2009.

lunes, 9 de marzo de 2009

Se vende

La empresa que gestiona el flamante aparcamiento de la plaza de San Pedro ya ha puesto el cartel de ‘Se vende’, dos meses y medio después de su inauguración por las fuerzas vivas de la localidad. El proyecto que iba a solucionar los problemas de estacionamiento de Valverde ha terminado por ser lo que todo el mundo ya vaticinaba menos el Ayuntamiento en su ceguera y prepotencia: un fracaso absoluto. El 12 de diciembre de 2008 políticos, constructores provinciales afines al PSOE, un cura, un presidente de una hermandad y gentes de variado pelaje daban palmas a una placa que rezaba como en los viejos tiempos: «Promovido por el grupo Godosa siendo su presidente Francisco Urbano Gómez Domínguez, fue inaugurado el día 12 de diciembre de 2008, por el Excelentísimo Alcalde de esta ciudad, José Cejudo Sánchez y bendecido por el presbítero José Ramos Ramos, teniendo como testigo al hermano mayor de la Hermandad de la Virgen del Reposo, Alberto González Domínguez». Al poco después de esta inauguración entre laica y sesentera, el 27 de febrero de 2009, todo esto era ya historia en venta, un fiasco político que ha costado a los valverdeños mucho dinero y demasiadas molestias para obtener como compensación la nada más absoluta. Un pueblo no merece tener, sinceramente, a tan nefastos gestores y a estadistas tan incapaces.

Lo que está en venta, ciertamente, es el proyecto político del actual Ayuntamiento de Valverde, agotado, como es normal, tras tantos años corroído por el poder y sus vicios. Dos de sus planes estrella para esta legislatura –esto es, el parking del Parque y la piscina municipal cubierta– no son más que polvo ensimismado y huidizo. La empresa del aparcamiento ya ha dicho a sus trabajadores que no volverán al curro hasta que el Ayuntamiento «cumpla» con lo prometido. Esperemos que este «cumplimiento» no traiga consigo medidas que obliguen de manera secundaria a los ciudadanos a meter sus coches en el mamotreto, limitando, por ejemplo, el estacionamiento en las calles de la zona. Mientras, la piscina pública, tantas veces inaugurada como el pantano al que iba antaño el jefe de estado, el gobernador, el alcalde, el cura, la banda de música y las hermandades, sigue cerrada sin que nadie del Ayuntamiento se digne siquiera a ofrecer una explicación a los ciudadanos. ¿Merecen explicaciones los ciudadanos en democracia? Yo diría que sí, pero algunos entienden que no y prefieren mentirles. Directamente. Como el alcalde en un reciente pleno, en el que afirmó muy serio que él nunca había inaugurado la piscina municipal cubierta, a pesar de la realidad, que es muy puñetera. ¿El que vino el 4 de diciembre de 2007 fue el consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía o un holograma del consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía? ¿A qué vino a Valverde este señor o su holograma, si se quiere? ¿A poner en venta una piscina? No demos ideas a un Ayuntamiento cuyo proyecto político entró hace ya tiempo en almoneda.

Publicado en Facanías en marzo de 2009.

martes, 24 de febrero de 2009

Causa y crimen

A Juana María Cáceres, de 35 años de edad, la mató su marido en Rociana el pasado viernes por la noche. A la mañana siguiente, ya tenía quien justificara en cierta medida este crimen repetitivo y demencial, casi atávico, siempre inexplicable. Lo increíble –al menos para mí es increíble– es que lo hiciera una mujer, mientras a su lado una segunda asentía casi mecánicamente. Ante las cámaras de Canal Sur, dijo la señora con el asesino todavía huido: «Él es un chico magnífico, una buenísima persona, tenía que estar muy desesperado para haber hecho una cosa así». La mujer que le acompañaba añadió: «Los verdaderos motivos se quedan en el pueblo». Véase ahora la absoluta ineficacia de las políticas contra la violencia de género, el rotundo fracaso en el intento de concienciar a la población de lo execrable de una lacra que, visto lo visto, no acabará nunca. A 200 metros de donde estas vecinas dictaban su sentencia, un puñado de políticos locales se concentraba para condenar el crimen, siguiendo el ritual y la costumbre de los últimos tiempos. El problema –el problema de raíz, quiero decir– estaba muy cerca de ellos. Una mujer estrangulada por su marido y otras dos, vecinas del pueblo, tratando de justificar al asesino con no sé qué historias de «verdaderos motivos» y de «la desesperación de un chaval extraordinario». El Ministerio de Igualdad es inútil. Lo dice mucha gente. Y lo es, básicamente, porque no puede conseguir la utopía de cambiar una sociedad que sigue situando a la mujer en un papel absolutamente secundario y servicial, por mucho que se quiera vender lo contrario. No hay logros en la lucha contra la violencia machista. Se ha avanzado en la protección, pero ni siquiera eso garantiza nada, y se ha creado una Ley de Violencia de Género que criminaliza a los hombres más que ayuda a las mujeres maltratadas. Escuchar a una mujer tratando de disculpar a un hombre que acaba de matar a su esposa es el ejemplo más evidente de que en esta carrera ni siquiera aún hemos llegado a la línea de salida.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 24 de febrero de 2009.

martes, 17 de febrero de 2009

El castigo de IU

A Izquierda Unida le viene castigando la ley electoral desde hace demasiados años, de tal modo que le cuesta hasta siete veces más conseguir un escaño que a cualquier otro partido. Como al PSOE y al PP les interesa que tal cosa ocurra, ahí seguirá la injusticia por los tiempos de los tiempos. Pero a IU, también, le vienen castigando sus líderes desde hace demasiados años. El último de ellos, Cayo Lara, se ha empeñado en la absurda tarea de defender a la dictadura castrista. A Cayo Lara le apoyaron en su carrera para coordinador federal tanto el líder andaluz, Diego Valderas, como el onubense, Pedro Jiménez. A éste último, porque lo conozco más, le tengo por una persona inteligente y preparada. Por esto mismo me extraña el incondicional apoyo que desde Andalucía y desde Huelva recibió Cayo Lara para su ascensión a los altares, desde los que no para de defender posturas que nada tienen que ver ni con la democracia ni con la inteligencia. Ésta, por ejemplo: «En Cuba hay elecciones, sólo que con partido único». Con Franco las había a manojitos. Sólo que con partido único, por lo que las adhesiones eran inquebrantables. Iba listo quien osara quebrantarlas. Como en Cuba. Pero ahí está IU para defender lo indefendible. Dice Cayo Lara que el régimen castrista es el que «los cubanos se han dado tras 50 años de revolución» y que son los cubanos los que tienen que decidir «qué modelo quieren». El problema –un problema básico– es que no pueden. Porque no les dejan. Este asunto capital es para Cayo Lara algo menor, una cosilla que les pasa a los cubanos. Nada tiene legitimidad si no existen, previamente, las libertades. ¿Cuánto van a tardar Valderas y Jiménez en desmarcarse de su nuevo líder? A IU le ha caído encima un castigo bíblico. Otro más. Hasta que la formación acabe yéndose por el desagüe y sus votantes nos quedemos tan huérfanos como extrañamente aliviados. Al menos dejaríamos de sentir vergüenza ajena tras oír a un tipo afirmar muy serio que en Cuba hay elecciones, «sólo que con partido único».

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 17 de febrero de 2009.

viernes, 13 de febrero de 2009

Origen

Veo en la cópula frenética del lince ibérico en Doñana –hasta 80 veces en dos días– una suerte de misterioso homenaje al sabio barbudo del que ahora celebramos los 200 años de su nacimiento y los 150 de la publicación de su libro-bomba, El origen de las especies. Darwin, que iba para cura, tardó mucho tiempo en publicar su rompedor estudio, seriamente acongojado por su repercusión. «Me siento como un hombre a punto de confesar un crimen», le escribió a un amigo. El caso es que el viejo naturalista lazó su misil y ya nada fue igual. En la Biología, claro, porque, a pesar de las contundentes evidencias, de Dios no se borró nadie. Muy al contrario. Hoy, un siglo y medio después, sólo el fundamentalismo pone en duda las teorías de Darwin. Uno de los principales focos de rechazo radica en Estados Unidos, con su anterior presidente a la cabeza. El creacionismo o el llamado diseño inteligente no son más que intentos de conjugar ciencia y religión. Pero es imposible. Son como el agua y el aceite. Es decir, Darwin y Dios son incompatibles, pero curiosamente los dos son ampliamente aceptados, incluso por las mismas personas. El viejo sabio acabó sus días abrazado al agnosticismo: «El agnosticismo es una descripción más correcta de mi postura», dijo. Yo también me encuentro cómodo en ese concepto, por el que uno se declara inaccesible al conocimiento de lo divino. Pero eso importa bien poco. La mayoría de la humanidad cree en un Dios. Este diario publicó el domingo una interesantísima entrevista con el biólogo de Oxford Richard Dawkins, en la que afirmó que después de Darwin la hipótesis de un ser superior que ha diseñado el mundo deja de sostenerse. Y añade: «Si uno cree en Dios, debe hacerlo por otros motivos, pero no porque lo necesite para explicar el mundo». El lince copulador de Doñana no necesita explicarse el mundo para saber lo que tiene que hacer, que no es otra cosa que perpetuar su especie. El viejo barbudo ya lo dijo hace 150 años. Pensó que iba a cambiar el mundo y sus creencias. Se equivocó. A pesar de las evidencias.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 13 de febrero de 2009.

martes, 3 de febrero de 2009

Tal cosa

Supongo que será bueno para el turismo que un torero se haga una foto con un cuchillo entrando a matar a un jamón. Para el turismo y para el jamón, obviamente. No seré yo quien ponga en duda la idoneidad de tal cosa llamada Fitur. Los viajeros son así de raros: ven en un periódico o en un telediario a un matador de toros abrazado a varios políticos y les entran unas irrefrenables ganas por conocer la provincia de Huelva, aunque lleven varios meses sin oler la nómina o su empresa los haya mandado bien lejos vía expediente de regulación de empleo. La pregunta que me planteo es sencilla: ¿Habría tal cosa llamada Fitur si a los políticos no se les permitiera la entrada a la romería? Es decir: ¿Habría tal cosa llamada Fitur si aquello fuera un trabajo puramente técnico, serio y ordenado? Una pregunta capciosa, sin duda, porque la respuesta no puede ser más que una: no. Este año, el Ayuntamiento de Huelva, supongo que como otros muchos, ha decidido no ir a cuenta de la crisis y de un plan estratégico para el sector que se está empezando a hacer. No ha ido, pero amenaza con volver. Así que la Diputación ha sacado pecho y se ha retratado en tal cosa llamada Fitur junto a un torero entrando a matar a un jamón, que se supone es bueno para el turismo. Y para el jamón. A fuerza de años de ver tal cosa llamada Fitur algo ha quedado claro: la feria es buena para los políticos, que quieren estar y, sobre todo, que se sepa que han estado. Lo primero no tendría ningún sentido sin lo segundo. En esta ocasión, en un alarde de originalidad, se han repartido pastillas de luz, que no eran ni más ni menos que caramelos envueltos en un logo del Patronato de Turismo. ¿La luz? Sería bueno que alguien la apagara de una vez y comenzara a pensar en ideas nuevas para promocionar nuestra tierra, porque ésta la compartimos –qué sé yo– con Cádiz, Almería, Málaga, Valencia, Alicante, Castellón... Todas tienen, por supuesto, la mejor luz del sur de Europa. Nosotros, al menos, hemos tenido este año a un torero entrando a matar a un jamón. Nos hemos diferenciado. Al fin.

Publicado en El Mundo-Huelva Noticias el 3 de febrero de 2009.